JUAN ANTONIO MARICHAL TENÍA QUE CAMINAR 4 KILÓMETROS PARA… ESTUDIAR

SANTO DOMINGO. De Juan Antonio Marichal Sánchez, se conocen sus hazañas en Grandes Ligas y en el béisbol local, pero muy poco o quizás nada de sus inicios. Pasamos la niñez y parte de la juventud con mucha proximidad, él en Laguna Verde, a nueve kilómetros de la ciudad de Montecristi y el suscrito en El Baitoal, a trece kilómetros de la ciudad. Compartimos algunas vivencias, aunque luego, nuestras vidas transcurrieron separadas.

Como en Laguna Verde no había escuela en esa época, los niños de esa comunidad tenían que caminar cuatro kilómetros para ir y cuatro para regresar. Allí se hacían los primeros tres cursos de la primaria con Ana Julia Marichal, su prima, una excelente maestra.

Celebrábamos juegos de pelota con guantes, trochas, bates y pelotas confeccionadas por nosotros mismos. En una de las visitas del equipo de El Baitoal a Laguna Verde, Juan -Manico- Marichal fue el único jugador uniformado. El uniforme tenía un letrero: Esso. Juan había estado en La Capital y su hermano Gonzalo que jugaba todas las bases le enseñó a agarrar la pelota para lanzar.

Para 1955, siendo quién suscribe estudiante de secundaria, se organizaron en Montecristi tres equipos para de ellos seleccionar uno para representar dos la ciudad en el campeonato de la provincia. El equipo de La Normal dirigido por el profesor de educación física Rafael Romero; Las Flores, con el mánager Luis Peña y el Bermúdez por Papo Santos, hijo de Pinto Santos padre de Guillermo Estrella y de Paquito Santos, el mejor bateador de toda la región. Juan Marichal formó parte del Bermúdez y los fines de semana, cuando se jugaba, se movía en caballo acompañado de su tío Blanco Villalona. El primer lanzador de la selección de Montecristi fue José Rodríguez, del equipo de La Normal, un zurdo de estatura mediana de anchas espaldas y con curvas asesinas. Marichal fue el segundo lanzador.

Montecristi ganó el campeonato provincial derrotando en la serie final al equipo de Manzanillo, integrado por Ramón Corcino, Cuco Marcelino, Galana Cartagena y Buda Capellán quiénes habían jugado béisbol amateur en el exterior. A Capellán lo ponchó Juan tres veces en uno de los juegos finales. Al año siguiente, 1956, noté un Marichal ir a las prácticas en Montecristi, sin deseos de jugar, ya tenía ofertas de Manzanillo para dedicarse por entero al béisbol.

Manzanillo ganó el provincial de 1956 y se reforzó con algunos peloteros de otros equipos. En un juego celebrado en La Capital contra La Universidad fue ganado por Manzanillo 1-0, donde Marichal lanzó los 9 innings.El último juego para decidir el campeón nacional fue celebrado en Manzanillo contra el equipo de la Aviación Militar Dominicana, el equipo de Ramfis Trujillo.

En ese equipo militaban Manuel Mota, jardinero derecho; Alfredo Reynolds, center; Fausto Castillo, tercera base quien luego fue asesinado en la rebelión de los cadetes.

El catcher era apodado Careto, quien era franqueador de Ramfis y el lanzador contra Juan Marichal fue Julio Solano. Juan lanzó siete ceros y dos out cuando tuvo que abandonar el montículo por una ampolla en un dedo. Manzanillo ganó producto de un triple de Paquito Santos con uno en base. Al terminar el juego el mánager de la Aviación habló con Marichal y de ahí en adelante la historia es conocida. Tomado de Diario Libre.

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